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Pensamiento Lateral Julio 27, 2007

Posted by tonelero in Pequeñas y Grandes tonterias.
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A raíz del comentario hecho por Anónimo en el Post anterior (sigues haciendo gala de tu “Lateral Thought”) me ha venido a la memoria la Pirámide de Maslow:

La jerarquía de necesidades de Maslow se describe a menudo como una pirámide que consta de 5 niveles: Los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como necesidades del déficit (Deficit needs); el nivel superior se le denomina como una necesidad del ser (being needs). La diferencia estriba en que mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, las necesidades del ser son una fuerza impelente continua. La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra atención sólo una vez se han satisfecho necesidades inferiores en la pirámide. Las fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento hacia arriba en la jerarquía, mientras que las fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en la jerarquía. En términos de economía se usaba mucho este método de jerarquización, hasta que se simplificó en una sola “felicidad”. (http://es.wikipedia.org/wiki/Pir%C3%A1mide_de_Maslow)

Voy a intentar explicarme aunque en este caso creo que la plasmación en letra de lo que pienso será bastante más difícil que en otras ocasiones. Creo que a Daniel Sánchez Arévalo le ocurre lo que a muchos de esta generación (la nuestra), que una vez cubiertas las necesidades de los primeros peldaños de la Pirámide buscamos la “autorealización” o más concretamente el sentido de nuestra vida. El resto de necesidades sabemos como y cuando conseguirlas, a quien recurrir, hemos recibido aprendizaje para ello. Pero que ocurre con lo que Maslow denomina Autorealización, pues que en la mayoría de casos no solo no sabemos como conseguir ese estado de felicidad con nosotros mismos sino que desconocemos que es. Y el no saber, que es aquello que nos puede realizar como individuos, nos genera miedos, incertidumbres, desasosiegos. Nos paramos a pensar, lo tenemos todo (lo material), e incluso a veces lo afectivo y nos sentimos vulnerables, inseguros aunque nuestra máscara externa refleje, en muchos casos, lo contrario. Algunos buscan solución a ello en la química (como Sánchez Arévalo en sus tiempos de trankimazin, prozac, tranxilium) otros  en el trabajo, en la religión y otros intentan suplirlo con la acumulación compulsiva de bienes materiales. Lo que ocurre es que es una necesidad continua y salvo casos excepcionales dificilmente alcanzable.

En los países pobres seguramente estas reflexiones serían calificadas de paja mental (seguramente lo sea).

Comentarios»

1. W - Julio 29, 2007

En esencia estoy de acuerdo con las reflexiones de Tonelero X. Unas pajillas mentales más:
1- Puede que el error de muchos de nosotros sea identificar la felicidad con una situación ideal estática, que, una vez conseguida, nos permita vivir eternamente en una especie de nirvana. Eso, en el mundo en que vivimos, tan cambiante, es imposible. En nuestros días la felicidad debe estar más en los procesos que en los resultados.
2-La definición más satisfactoria que he escuchado de felicidad es la adecuación entre las espectativas de uno y sus propias posibilidades. ¿Pecamos los infelices de nuestra quinta de exceso de espectativa, o de escasez de posibilidades?
3-Al hilo de la definición, me pregunto: ¿Se puede ser idealista y feliz al mismo tiempo? Es decir, el idealista tiene elevadas espectativas de cambio sobre las cosas; la gente pragmática, en cambio, se no pretende cambiar el mundo, si no que vira su propio rumbo y navega siempre en el mismo sentido de la corriente. ¿Qué es mejor?

Saludos

2. tonelero - Julio 29, 2007

Suscribo tus reflexiones W., sin embargo creo que estamos mezclado dos conceptos que siendo parecidos, no son iguales. Una cosa es la “autorealización” entendida como encontrar sentido a tu vida y otra cosa la FELICIDAD, así con mayúsculas. Estoy de acuerdo en que la felicidad es un estado ideal al que todos aspiramos (la zanahoria que perseguimos cual burro) y comparto contigo en que es más fácil alcanzarla vía proceso que resultado, es algo parecido a los que disfrutan del viaje más que del destino, la búsqueda de la felicidad puede ser tan satisfactoria como la felicidad misma, por que una vez alcanzada la meta nuestra propia naturaleza plantea nuevos retos y aquello que pensábamos nos haría felices ya no nos hace. Cuando te preguntas ¿se puede ser feliz e idelista? la respuesta para mi es un rotundo SI, porque el idealista es feliz intentando cambiar el mundo y en su viaje vital está su felicidad. Sin embargo los pragmáticos no encuentran satisfacción en el camino y si en la meta y una vez alcanzada ¿que?.