jump to navigation

25 de Julio Julio 24, 2007

Posted by tonelero in Pequeñas y Grandes tonterias.
11 comments

Mañana es festivo en Galicia, se celebra el día de………?, es complicado, los Gallegos acostumbrados a economizar durante toda su historia, hijos de la emigración, hemos decidido aglutinar todas las celebraciones políticas un mismo día y en el mismo lugar. Si amigos, a algunos les parecerá raro pero mañana celebramos: unos el día de Galicia, otros el día de la Patria Galega, otros el día de Santiago Apostol, otros la ofrenda real al Apostol. Resumiendo que mañana celebramos todos, (desde los independentistas radicales con palestino al cuello y rastas, hasta las las oyentes de Federico, señoras de mantilla y mantón) nuestro día en la ciudad de Santiago. ¡Si es que somos un pueblo tan organizado¡, ya que cada uno quiere montar su tinglado, montémoslo todos el mismo día y en la misma ciudad para no herir sensibilidades. No me digáis que no es más civilizado, no como en Madrid que si un día el Foro de la Familia, otro la AVT, otro los Obispos….aquí se manifiesta uno el 25 de Julio en Santiago, una mezcla de todas las ideologías aderezada con peregrinos de todas las nacionalidades que llegan ese día cual rebaño de ovejas y mucho turista japonés. ¡ somos la ostia ¡.

Mi plan si embargo dista mucho de ir a Santiago, mañana es la fiesta en mi pueblo (si no lo notasteis soy de pueblo) así que repetiré la liturgia de todos los años, iré al mediodía a la sesión “vermú” donde aprovecharé para saludar a gente que veo de año en año, hijos de esos que emigraron a Cataluña en los 70, soportaré los altavoces que el cura pone fuera de la iglesia para que todos los ateos escuchemos la misa, veré como pasean la figura de Santiago Matamoros alrededor de la iglesia, bailaré con mi hija los éxitos de hace tres veranos y comeré con mi abuela. El motivo principal es mi abuela, con sus 97 años a sus espaldas, después de soportar una guerra embarazada y con dos hijos, acusada de estar casada con un rojo, después de pasar hambre y miseria, después de ver como todos sus hermanos marchaban a la emigración y no volverlos a ver…..después de todo eso, ahora que la memoria le abandona, todavía conserva su sonrisa y sus ojos vivarachos. ¿Dónde podría estar mejor mañana que a su lado?.

El camino de la cultura: ¿Vía Crucis o viaje de placer? Julio 24, 2007

Posted by tonelero in Pequeñas y Grandes tonterias.
2 comments

La idea de la lectura obligatoria es una idea absurda, tanto valdría hablar de felicidad obligatoria. 

Jorge Luis Borges  

El título de este post hace referencia al último libro de Cesar Vidal. Bien es cierto que calificar una obra de este conocido locutor de radio como la última resulta un tanto osado, puesto que lo más probable es que, antes de que de termine de redactar mi texto, otro ladrillo de papel firmado por el presentador de La linterna haya salido ya al mercado. Y es que don Cesar padece un extraño caso de incontinencia creativa, que le ha llevado a evacuar ciento diez libros en veinte años, con una media de un libro al mes entre dos mil cinco y dos mil siete. 

El camino de la cultura pretende ser un manual de instrucciones para adquirir la condición de persona culta. Quiero dejar claro, antes de continuar, que no he comprado el libro ni pienso hacerlo, puesto que no quiero que el señor Vidal se enriquezca a mi costa. Me he limitado a hojearlo en unos grandes almacenes, repasando en diagonal los apartados más trabajados, y punteando aquellos otros que consisten en meros listados. Así pues, no voy a orientar mi comentario hacia el contenido del mismo, aunque en algunas listas haya presencias y ausencias ominosas (¿Son José Luis Perales, Julio Iglesias y Tino Casal lo mejor de la música popular española del siglo XX?). Tampoco me voy a cebar con su estilo inevitablemente precipitado, que incluye algunos errores de sintaxis más propios de los universitarios de la LOGSE que él critica, que de un todólogo de su categoría. Sí me voy a centrar, en cambio, en la introducción del volumen. Esta la he encontrado en Internet y la he analizado con detenimiento. Os aconsejo que le echéis un vistazo antes de seguir leyendo.

Os hago ahora un resumen, por si os ha dado pereza leerla entera. El autor comienza calificando su libro como absolutamente necesario, cosa que nos revela que, desde luego no tiene ningún problema de autoestima. A continuación nos dibuja un retrato apocalíptico del nivel cultural de nuestra sociedad en general, y de nuestros universitarios en particular. Puedo estar de acuerdo con él en que el grado de conocimiento de determinadas materias por parte de los estudiantes ha venido cayendo en picado en los últimos años; pero también es cierto que, como muy bien apunta Herbert Simon el significado de la palabra saber ha pasado en nuestra época de ser capaz de recordar y repetir información, a ser capaz de encontrarla y usarla. Expuesto el problema, Cesar Vidal nos brinda la solución: El camino de la cultura. A través de sus páginas, el doctísimo periodista nos va a iluminar la senda del conocimiento, dividiéndola en cuatro partes: Lo que hay que leer, lo que hay que contemplar, lo que hay que escuchar y lo que hay que ver. Podéis apreciar el tono imperativo en el que se enuncian los epígrafes. Y es que no os vayáis a pensar que lo que se nos ofrece es un camino de rosas. El recorrido que se nos propone está lleno de sacrificio y de fatigas. Por ese motivo, nuestro tituladísimo cicerone cierra su introducción con un minucioso plan de trabajo que debemos seguir a rajatabla para convertirnos en individuos ilustrados. 

Cesar Vidal es un evangelista militante. Y la estructura que da a esta introducción es consecuencia de su concepción cristiana de las cosas (cristiana en el peor sentido del término). La incultura viene a ser un pecado de nuestra sociedad. El autor se presenta a sí mismo como un redentor que nos ofrece la salvación a través de un nuevo Evangelio, que es su libro. La cultura se nos muestra como un deber sagrado. Para llegar a alcanzarla debemos trabajar; disciplinarnos leyendo lo que hay que leer, aunque nos inunde el tedio; mortificarnos contemplando lo que hay que contemplar, aunque nos resulte ajeno; flagelarnos escuchando lo que hay que escuchar, aunque nos dañe el oído. El camino de la cultura es un Vía Crucis 

No comparto esta visión de la cultura. Para mí, la literatura, las artes plásticas, la música, el cine, son instrumentos de diversión. La cultura no se trabaja, se asimila de forma inconsciente mientras se disfruta. En mi opinión, la  propuesta de Cesar Vidal es ineficaz, porque convierte algo que debería se un deleite en una obligación, y por tanto en algo odioso. Quien pretenda alcanzar la condición de persona culta embarcándose en esa vorágine coleccionista, está condenado al fracaso: Pasará la vista por la letra impresa de muchos libros sin prestarles atención; visitará los museos como en un safari fotográfico, pendiente tan sólo de fichar ante las grandes obras; acumulará películas en su videoteca que no será capaz de ver sin quedarse dormido. Y pronto renegará de todo ello.  

La cultura debe ser un viaje de placer, en el que cada uno ha de encontrar su camino. A quienes decidan emprender la aventura, sólo un consejo: no empecéis por este libro. 

W.