Ganadores Mayo 26, 2007
Posted by tonelero in Pequeñas y Grandes tonterias.trackback
Me aburren soberanamente los ganadores, esos tipos que han alcanzado sus metas en la vida, que han cogido la ola buena que los ha alzado a la cima del llamado “éxito social”, tipos que tienen el dinero por castigo y son admirados por su posición. Me atrae mucho más la estética del perdedor, aquel que mientras escalaba la cima del éxito sufrió un resbalón, me parecen más humanos y en muchas ocasiones más felices. Recuerdo el caso de un ingeniero de telecomunicaciones que había apostado todo en la creación de una empresa y como en las buenas películas acabó perdiendo, rehizo los pedazos de su vida y ahora es taxista, comenta que nunca ha sido tan feliz, nunca ha tenido tanto tiempo para disfrutar de los pequeños placeres que nos provocan esa sensación que confundimos con la felicidad.
Creo que los ganadores son felices alcanzando sus grandes metas, consiguiendo la admiración general. Sin embargo no saben que triunfo y felicidad son conceptos que como las líneas paralelas avanzan sin llegar a cruzarse nunca. El perdedor por el hecho de serlo es capaz de valorar aquello realmente importante, sus experiencias le ayudan a relativizar la importancia de las cosas y su valor. Valor como el que hay que tener para levantarse de un fracaso y seguir adelante.
Otro debate es lo que entendemos por éxito social, posición, dinero, poder, capacidad de influencia, arrojo. A lo mejor hay otros valores que definen al verdadero triunfador, humildad, altruismo, generosidad, capacidad de trabajo, honradez, humor, solidaridad. A lo mejor lo que falla no es el concepto de ganador, a lo mejor lo que falla son las variables para medirlo.
X.
La felicidad es un concepto muy relativo y su significado adquiere diferentes interpretaciones para cada persona. Y, realmente, a pesar de que las investigaciones científicas -en su mayoría aportaciones de la neuropsicología, psicología y antropología- apuntan ciertas bases humanas comunes a lo que entendemos por felicidad, para cada individuo el medio de alcanzar ese estado es único, personal e intransferible. Diferentes modos y estilos que conducen a experimentar felicidad.
El dios de las pequeñas cosas existe para unos pero no para otros. La vanagloria, el éxito social, el triunfo, la admiración de otros y el poder sobre otros inundan de felicidad a determinadas personas. Quizás éstas no valoran el sabor de los placeres cotidianos, como ahora hace el taxista converso del que hablas, quizás sólo ahora, cuando se ha quitado de encima las mieles de su sueño, ha empezado a valorar otro tipo de cosas, insustanciales o irrelevantes antes para él. En definitiva, no todos vivimos de la misma forma la felicidad y, además, nuestra forma de vivirla cambia con el paso del tiempo, el tiempo que nos hace descubrir nuevas necesidades, nuevas experiencias y nos va trasnformando íntimamente. Creo que lo esencial es saber ser sensible a lo que te hace feliz y luchar por vivirlo. La suerte, tomando el hilo de otro post, es el resultado, en general, de lo que uno hace: y hasta para ser feliz uno ha de ser respetuoso consigo mismo y hacer, buscar, vivir conforme a lo que descubre y sabe le hace sentir bien. Otra cosa es la suerte entendida como azar determinado o necesidad casual….ese tipo de suerte también existe…yo la identifico con esa confabulación mágica, inexplicable desde la lógica racional, de diferentes factores que, reunidos en un mismo momento, disparan y desencadenan lo inesperado, creando una especie de punto de inflexión que nos hace participar en otra historia.
Ese espíritu más atávico del ser humano me hace sentir más cerca de culturas antiguas, envueltas en un discurso mítico, de las que, se supone somos herederos, como el antiguo Egipcio o nuestra Grecia antigua….Y, creo que sí, que ese tipo de azar forma parte de nosotros.
Hola de nuevo a todos:
A Tonelero. Comparto la simpatía (estética) por los perdedores. En ese sentido me resulta inevitable no acordarme de Casablanca, y de Rick Blane. Resulta terríblemente tópico, pero es una de mis películas favoritas. Rick (interpretado por Humprey Bogart), es el arquetipo del perdedor virtuoso, el perdedor que tu nos describes.
Por cierto, para los que, como yo, sean fanáticos de Bogart y de Woody Allen (ya sé que es una extraña combinación; pero soy así de rarito), os recomiendo “Sueños de un seductor”, una comedia del neoyorkino en la que confluyen ambos personajes.
A Adivina. Ya sé que viene de otro post, pero gracias por la recomendación de Educlip. Pretendía que en mi idea hubiera algo original; pero es evidente que hoy en dia quien tiene esa pretensión es que ignora lo que otros han hecho o dicho antes. La afinidad con el mundo antiguo también me es familiar. Pero de eso ya hablaremos otro día.
Saludos
Qué bien que hayas vuelto, Woody…te echábamos de menos…
Y, con lo de Educlip, precisamente porque era un idea propia, una asociación libre no tejida en el aprendizaje de lo ya sabido y lo ya conocido, tiene más valor. Cuando lo dices porque te lo hacen saber pues no tiene mérito alguno….
A mí también me gustan los perdedores virtuosos…
preciosa la de ana belen mallorquina